lunes, 26 de noviembre de 2012

3.3. Plantas Libres de Patogenos

La tecnología para la obtención de plantas libres de patógenos es de gran utilidad para obtener altos rendimientos en cultivos de propagación vegetativa. El proceso pasa por dos etapas bien definidas, la primera es la etapa de laboratorio y la segunda es la etapa de invernadero. Ambas están estrechamente relacionadas, ya que para poder propagar plantas en invernaderos se debe contar con material procedente de cultivo de tejidos de laboratorio. La propagación en invernaderos se caracteriza por que la propagación de las plantas que se instalan se realiza en un ambiente protegido del ingreso de insectos vectores trasmisores de virus, además de otras plagas. De igual modo el uso de sustrato desinfectado permite una propagación libre de patógenos y el uso de plántulas libres de virus procedentes de propagación ‘in vitro’.

Fuente: http://www.inia.gob.pe/eventos/evento0683/

3.2.4. Aplicación Agronomica

  • Permite obtener muchos individuos iguales en una pequeña superficie
  • Controlar las condiciones ambientales
  • Estudiar diversos procesos de las plantas
  • Evita el riesgo de que proliferen agentes patógenos (se realiza en medios esterilizados).
  • Constituye uno de los métodos que mayores logros ha aportado al desarrollo de la agricultura.
  • Se aplica en la producción masiva de especies hortícolas, aromáticas, medicinales, frutícolas, ornamentales y forestales.
  • Cultivo de plantas libres de virus 
  • Reproducir plantas cuya reproducción natural es muy lenta o es nula 
  • Acelerar la multiplicación de plantas en poco tiempo 
  • Producir plantas haploides 
  • Evitar la variabilidad en las plantas
Fuente: http://tecnocienciaysalud.com/plantas-in-vitro

3.2.3. Rutas: Organogenesis y Embriogenesis Somatica

ORGANOGÉNESIS
Es la formación de un primordio unipolar a partir de una yema con el subsecuente desarrollo de este en un brote vegetativo, existiendo siempre una conexión entre los nuevos brotes y el tejido paterno. Estos brotes vegetativos son posteriormente puestos a enraizar en otra etapa, vía formación de primordios de raíces y el subsecuente enraizamiento final. 
Los brotes pueden formarse directamente del explante (organogénesis directa) o indirectamente a partir de callos. 
En contraste con la embriogénesis somática, en la vía organogénica para la formación de una planta completa, ya sea por la vía directa o indirecta, se requiere de una secuencia de medios de cultivo, ya que aquellos medios que favorecen el desarrollo de los brotes inhiben la formación de raíces y viceversa.

Vías.
La organogénesis ha sido la base fundamental de la multiplicación vegetativa y dentro de ella pueden diferenciarse dos vías:
  • la formación de yemas axilares
  • la formación de yemas adventicias
Formación de yemas axilares.
Esta técnica se basa en la formación de brotes a partir de las yemas que se encuentran en las axilas de las hojas y primordios de las hojas, los cuales son divididos o subcultivados respectivamente. Este método a pesar de no ser el más rápido, ha sido el más utilizado para la propagación comercial debido en primer lugar a la facilidad con que se ha establecido en la mayoría de las especies y en segundo lugar a la estabilidad genética de las plantas regeneradas, siendo el sistema de regeneración en el cual se reportan los menores índices de variación genética. 
La principal desventaja radica en la laboriosidad del proceso, lo cual implica altos costos por mano de obra, bajos coeficientes de multiplicación en comparación con otros sistemas de regeneración y escasa posibilidad de automatización del proceso productivo. No obstante existen posibilidades de automatizar algunas etapas del proceso con la utilización de birreactores y sistemas de inmersión temporal de los explantes.

Formación de yemas adventicias.
Es la formación de novo de yemas a partir de meristemos preexistentes o tejido no meristemático, las cuales se originan de una o de un pequeño grupo de células, cuando se cultivan los explantes en medios de concentraciones elevadas de citoquininas. 
Con esta técnica es posible producir un mayor número de plantas por unidad de tiempo en comparación con el método de yemas axilares y a la vez presenta mayores posibilidades de mecanización automatización, existiendo ya varios ejemplos de utilización de birreactores para su producción. Sin embargo, al igual que el método de yemas axilares tiene la limitante de que el proceso productivo es realizado en dos etapas: producción de brotes y crecimiento-enraizamiento. Adicionalmente presenta el inconveniente de que puede ser una fuente de variación genética debido al propio origen unicelular de las yemas adventicias. Este método ha tenido su mayor aplicación en la propagación de plantas ornamentales donde la ocurrencia de plantas fuera de tipo no es un problema.


EMBRIOGENESIS SOMÁTICA
Técnica biotecnológica de propagación de plantas que permite obtener embrioides a partir de células somáticas (no sexuales) desde cualquier tipo de tejido.

El investigador del laboratorio de Biotecnología Forestal, Manuel Sánchez señala que como en este proceso no hay intervención fusión de gametos, no hay combinación genética, por tanto el embrioide que se obtiene es idéntico al árbol donador de tejidos. “Hay una clonación cien por ciento del individuo del que se obtuvo el material”.
Sánchez explica que la técnica consiste en tomar una porción de cualquier tejido vegetativo de una planta, normalmente se trabaja con material de semillas inmaduras- a los que se le induce un proceso de desdiferenciación celular (para anular su función original).

Luego se dirige el desarrollo de las células hacia “otra ruta” (función), a partir de la que se provoca la formación de una masa de células desorganizadas llamada callo.
Por medio de cambios hormonales aplicados al cultivo se estimula la formación de grupos celulares.

El resultado es un sistema multicelular –en el caso de especies latifoliadas y no en coníferas, cuyos embrioides son de carácter unicelular- que da origen a todas las fases de desarrollo que hay en un embrión cigótico: estado globular, de corazón, de torpedo, cotiledonar. 
Este sistema de cultivo in vitro representa un gran potencial: cada célula de un tejido cultivado es un planta.

Fuente: Pérez Ponce, J.N. Propagación y mejora genética de plantas por biotecnología. Instituto de Biotecnología de las Plantas. Volumen 1. 1988

http://www2.udec.cl/panorama/p485/p16.htm

3.2.2. Tejidos Empleados

Los tejidos a usar para cultivar son:

  • Segmentos de hojas
  • Segmentos de tallos
  • Segmentos de cambium
  • Embriones
  • Ápices
  • Partes vegetativas (tubérculos, rizomas, bulbos, etc.).
  • Segmentos nodales
  • Semillas
  • Anteras
  • Meristemos
  • Raíces
Fuente: Apuntes de clase

3.2.1. Descripcion e Importancia

Consiste en producir plantas a partir de porciones muy pequeñas de ellas, de tejidos o células cultivadas asépticamente en un tubo de ensayo o en otro recipiente, donde se puedan controlar estrictamente las condiciones del ambiente y la nutrición (HARTMANN y KESTER, 1995). Estos sistemas de propagación requieren de instalaciones como laboratorios y personal adiestrado para la realización de las labores.
Alguna de sus ventajas es que permite propagar un gran número de especies difíciles de multiplicar, a menudo por los métodos clásicos puede realizarse con un nivel de proliferación elevado en un estado precoz de desarrollo, con frecuencia esta propagación in vitro se une a la lucha fitosanitaria, ya que las plantas obtenidas, son usualmente libres de virus, bacterias, hongos parásitos, y constituyen un material de calidad. 
Otros autores señalan otras ventajas como mejorar la selección, ya que a partir de un individuo notable, se puede comercializar rápidamente un clon interesante, garantía de homogeneidad, además limita o suprime los pies madre y por consiguiente libera superficies de invernadero y permite la programación de cultivos a lo largo de todo el año, o la producción en períodos muy precisos, sin que el número de pies madre o su estado por reposo vegetativo tengan influencia y por último, la formación de un “banco de genes” que podrán conservar especies o cultivares que ofrezcan un interés agronómico, hortícola, industrial, ecológico, etc.
El cultivo in vitro es una herramienta poderosa para la multiplicación de material seleccionado partiendo del cultivo de órganos o tejidos para la obtención de individuos completos de origen clonal.

Fuente:    http://www.itescam.edu.mx/principal/sylabus/fpdb/recursos/r73859.PDF
          http://www.cicy.mx/oferta-biotecnologica/produccion-de-plantas-mediante-cultivo-in-vitro

3.2. Micropropagacion

La propagación de plantas in vitro es una técnica de la biotecnología muy utilizada en cultivos de importancia económica. Como fue mencionado anteriormente permite cultivar células, tejidos, órganos, semillas, embriones y obtener individuos selectos en forma rápida. Los cultivos son realizados por personal especializado, con agentes específicos (hormonas, minerales, vitaminas, fuente de carbono, agente gelificante, agua, etc.) y en condiciones ambientales controladas (temperatura, humedad y luz). Una vez ajustados los protocolos para la especie o cultivo de interés, es posible automatizar el proceso de modo de llevarlo a escala industrial. La micropropagación (propagación clonal por cultivo in vitro) constituye uno de los métodos biotecnológicos que mayores logros ha aportado al desarrollo de la agricultura. Se aplica en la producción masiva de especies hortícolas, aromáticas, medicinales, frutícolas, ornamentales y forestales.

Fuente: http://www.fbmc.fcen.uba.ar/materias/agbt/practicos/El%20Cuaderno%20de%20Porque%20Biotecnologia%20nro%2035%20Cultivo%20in%20vitro.pdf

domingo, 18 de noviembre de 2012

Cultivo in-vitro de Apices Meristematicos

Introducción
La regeneración  de plantas sanas partiendo del cultivo in vitro de ápices meristemáticos de ciertos vegetales leñosos exige la búsqueda de técnicas complejas y su empleo acertado. Esas técnicas deben permitir al explante sortear frecuentes dificultades como la oxidación, la 
heterogeneidad de respuestas, la reversión al estado juvenil, la presencia de inhibidores de 
enraizamiento y, sobre todo, la sobrevivencia al trasplante en condiciones autótrofas.
El éxito obtenido en la regeneración de plantas libres de virus partiendo de los trabajos de Morelet al. (1952), que en la actualidad han producido comercialmente un centenar de especies herbáceas,no ha sido posible más que en contadas especies de frutales y forestales.
Buscando una mejor respuesta del ápice meristemático de algunos cítricos, Murashige et al. (1972) y Navarro et al. (1975) plantearon la posibilidad del microinjerto in vitro de ápices sobre plántulas provenientes de semillas, logrando así el desarrollo de plantas libres de numerosos virus (Navarro y 5uárez, 1977; Roistacher, 1977).
El microinjerto in vitro fue aplicado más tarde al manzano (Alskief y Villemur, 1978), al damasco (Martínez et al., 1979) y a las vides (Engel- brccht y Schwerdtfeger, 1979) en las que se obtuvieron ejemplares libres de virus.
Introduciendo algunas modificaciones a las técnicas disponibles, fue posible regenerar plantas de duraznero libres de virus  como  Sharka  o Plum Pox y algunas cepas del Necrotic Ringspot Virus (NRSV), cuando se microinjertaron in vitro ápices del cultivar GF 305 (Mosella, 1979). Por otra parte,  Navarro et al. (1982) informaron acerca de la eliminación de virus como el Prunus Dwarf Virus (PDV) y el Chlorotic Leaf Spot Virus (CLSV) empleando el microinjerto  de distintas variedades de duraznero.
Otra técnica, denominada ‘microinjerto in vivo’ de ápices meristemáti- cos pretratados in vitro, fue propuesta por Mosella et al. (l980b) e ilus- trada por Jonard et al. (1983). Con esta técnica se obtuvieron también plantas sanas de Prunus persica (L.) Batsch y con menos complicaciones que con la técnica original in vitro. En 1983, Ascui aplicó estos nuevos procedimientos a diversos cttricos y obtuvo resultados promisorios que esperan los indizajes virológicos correspondientes.
Ha sido posible también, en el curso de estas investigaciones, regenerar plantas  a partir del 
cultivo directo del ápice in vitro,  tanto de duraznero

Procedimiento Microinjerto in vitro

1.  Preparación del portalnjerto. Se describe la obtención de plántulas de
dos especies que se usarán como portmnjertos.

Duraznero. Las semillas desprovistas del endocarpo se esterilizan con alcohol de 950 durante 2 min y luego se tratan con hipoclorito.de calcio (99o-12@ ) >ás 0. 190 de Tween-20 durante 30 a 60 min. 
Luego se enjua- gan tres o más veces con agua destilada estéril.
Las semillas se siembf n axI R£Qtic Cliente III 40 ml de medio nutritivo gelificado (Knop-Heller)' contenidos en tubos de vidrio de 170 x 30 mm que se.tapan con algodón hidrófobo y papel de aluminio. El medio de cultivos.contiene agar (8-9 g/ litro), sacarosa (40-60 gJ litro), y su pH se regYa entre 5.5 y 5.6.
En todos estos ensayos los medios fueron esterilizados en autoclave a 105 0Cdos veces: la primera durante 15 min, y 24 horas después durante 5 min.
La estratificación durante un lapso de 60 a 90 dlas a 4 0C en la oscuñdad
favorece la ruptura de la dormencia de Wunus persica  cv. GF 305.
Luego de este plazo, y en un tiempo de 4 a 9 dlas a 27 0Cen la oscuridad, se obtienen las plántulas que servirán de portainjerto.

Citricos. Semillas del ‘citrange’ Troyer, cuyas cubiertas seminales han sido removidas, se esterilizan superficialmente con NaOCl(0.5i‹›Ia1 que se añaden algunas gotas de Tween-20 como agente humectante. Luego se enjuagan tres o más veces con agua destilada estéril. Se siembran las scijiillas así tratadas en 40 ml de medio nutritivo (Murashige et al., 1962) gelificado (l Qi), con 20 gJ litro de sacarosa, a un pH de 5.6, en tubos de vidrio de 170 x 30 mm y se colocan a 24 0C en la oscuridad; se logra así la germinación y cl crecimiento de las plántulas unos l5 días después. 
En un lapso de 3 a 4 semanas, el epicótilo mide más o menos 6 cm de longitud y las plantas están ya listas para el microinjerto.

2. Obtención del ápice meristemático. El ápice meristemático mide de 0.2 a 0.4 mm en cítricos [(Citriis sinensis (L.) Osbeck cv. Thomson y Curtis fimon (L.) Burm. f. cvs. Génova, Eureka y Lisboa)] y de 0.6 a l mm en el duraznero (Z'. persica cv. GF 305); comprende el meristema propiamente dicho y uno o dos primordios foliares. 

3. Microinjerto. Los portainjertos desarrollados en condiciones estériles se extraen del tubo de germinación en la cámara de flujo; se les secciona el epicótilo a 2 cm del cuello, y se eliminan los cotiledoiies lo mismo que las yemas laterales si se trata de cítricos. La operación se realiza sobre una caja Petri estéril.

4. Incubación. Los microinjcrtos se incuban en una cámara de ambiente controlado a 24::1:2 0C, con una intensidad lumlnica que varla de 600 lux (durazneros) a 1400-1600 lux.

5. Trasplante a mecetas. Logrado el desarrollo del injerto, las plántulas se extraen de los tubos y sus ralces sc‘ lavan profusamente con agua a fin de eliminar los restos del medio de cultivo. Luego se llevan a maletas que contienen un sustrato arena/ turba (509'¢-509’‹›) para los cltricos, y turba, tierra dc hoja y arena (en ciertas proporciones) para los durazneros. Estas mezclas se esterilizan previamente en autoclave a 130 0Cdurante 30 min, o directamente mediante la aplicación de vapor durante una hora.

En el duraznero, tanto las plantas madre infectadas con Sharka (raza Marcus) o con NRSV (raza G) o con ambos virus, como las plantas regeneradas mediante las diferentes técnicas descritas, pasaron por diver- sas y sucesivas pruebas de indicación virológica para comprobar la presen- cia oausencia de partículas virales en los tejidos; esas pruebas son las siguientes:
  • Utilización de plantas indicadoras polivalentes: P. persica cv. GF 305 (Bernhard et al., 1969) y herbáceas como Nicotiana devela‘ndii, N. glutinosa, Chenopodiumfoetídum, Ch. amaranticolor, Pisum sativum, Cucumis sativus (Fulton,  1970; Marenaud  y  Mazy,  1977).
  •  Uso  de  microscopia  electrónica  con  la  técnica  llamada  ‘Leal-dip’ (Hitchborne y Hills,  1965).
  •  Uso  de  técnicas  serológicas  como  ELISA  (Clark  et  al.,  1976).

Resultados  y  Discusión
Microinjerto in vltro
Con el protocolo clásico antes descrito se ha podido obtener entre 99 y 209s de plantas regeneradas (microinjertos prendidos) en el duraznero GF 305, y un 20W a 309 deregeneración de naranjo Thompson sobre citrange Troyer, resultados que concuerdan con los obtenidos por Alskief (1978) en P. persica Batsch y por Navarro et al. (1977) en diversos cítricos. Estos últimos responden muy bien al trasplante en macetas: hay 909c de sobrevivencia en esta operación; en cambio, con los durazneros no se supera el 20Po porque la mortalidad de las plantas por necrosis del portainjerto es grande.

Navarro et al. (1982) logran un 459 a 709'¢ de microinjertos prendidos en variedades   de  
durazneros,   como   Cardinal   y   Dixired,   microinjertadas 524 sobre plántulas de Nemaguard que superan la etapa de trasplante en un 609o a 70P‹›. Nemaguard es un portainjerto menos susceptible a la anoxia radicular que el extremadamente sensible GF 305 (Leroux et al., 1976). Sin embargo, en esta técnica se pueden señalar algunas dificultades que la hacen lenta y complicada: las numerosas manipulaciones que sufre el portainjerto durante cu preparación,el estrés causado a la plántula, y la mayor posibilidad de contaminación y oxidación. Toda redundan en un escaso prendimiento de los injertos, en un fracaso en el trasplante, y en un alto costo de la operación, resultados que no se publican muy a menudo. La operación  total de un microinjerto se demora  10 mín.
A pesar de todo, por este método y luego de la aplicación de diversas pruebas virológicas, se logró obtener un 659o de plantas de duraznero libres del virus Sharka y un 659o libres del NRSV que portaban las plantas madre. Otros virus del tipo ILAR (Prune Dwarf Virus, Cherry Rugose Mosaic Virus) y el Chlorotic Leal Spot Virus han sido eliminados en las plantas que Navarro et al. (1982) regeneraron con estos métodos.
Las modificaciones introducidas en estas técnicas clásicas por Mosella et al. (1979b) han permitido aumentar considerablemente la tasa de éxito de los injertos prendidos utilizando el sustrato vermiculita, el antioxidante (Dieca), y un pretratamiento de los ápices con ZEA. El uso de Dieca(1.5 g/ litro) en las zonas heridas, y un tratamiento de los ápices —previo al injerto— con ZEA (0. l mg/1itro) y de la zona decapitada in situ con citocinina(0. l mg/ litro) logran hasta un 84Q de éxito en los microinjertos en ciertas épocas del año; el promedio de toda la temporada es de 64Q.
Cuando se hacen todas las manipulaciones dentro del tubo que contiene el portainjerto, disminuyen notablemente el estrés de la plántula, las posibilidades de contaminación, y los riesgos de oxidación. La técnica aporta una mejora importante al desarrollo radical de la plántula, que aumenta a 329o el éxito del trasplante a macetas; proporciona también una gran rapidez en la manipulación del microinjerto porque logra hasta cinco y seis microinjertos cada 10 minutos, y disminuye considerablemente los volúmenes del medio nutritivo empleado. Finalmente, los porcentajes de plantas libres de virus obtenidos por esta técnica modificada permanecen invariables, y las plantas no presentan alteraciones fisiológicas ni morfoló- gicas, luego del trasplante y de su desarrollo, que las alejen de sus tipos parentales.

Microinjerto  in  vivo
La rápida elongación axial de los ápices —tanto de duraznero como de diversas variedades de limonero (Génova, Eureka y Lisboa)— obtenida al Cultivo de tejidos en la agricultura cultivarlos sobre el medio líquido MI 116 al que se han adicionado diversos biorreguladores y 30 g/litro de sacarosa, permite la obtención de explantes dc tamaño adecuado para hacer injertos sobre plantas cuyas semillas se sembraron en el invernadero.
Simplementando el medio básico con 0.02 mg/ litro de 2,4-D, l mg/ litro de AG, 0.01 mg/ litro de BAP o zeatina, y 470 mg/ litro de floridzina, se lograron crecimientos promedio de 8 y 9 mm en ápices de duraznero en un lapso de l5 días. La misma combinación de biorreguladores, esta vez sin la presencia de floridzina pero con 0. 1 mg/litro de BAP, permitió a los ápices de limonero alcanzar tamaños, en promedio, de 7 mm en 30 días (Ascui, 1983).
Al injertar estos.ápices pretratados in vitro sobre plantas desarrolladas en el invernadero se obtuvo un 77P de prendimiento y desarrollo en el cultivar GF 305 de duraznero con respecto al mismo cultivar de 80 a 120 días de edad, y un 30P de éxito en el injerto de Citrus limon respecto a plántulas de Citrus jambhiri Lusch de 4 a 6 semanas de edad; el prendimiento e inicio del desarrollo de los microinjertos se hizo evidcnte de los IE a los 21 dtas de permanencia en el invernadero. Se estima que este porcentaje de prendimiento puede mejorar en ambas especies, si se estudian algunas variables como la edad de los portainjertos, la aplicación de biorreguladores en la zona dcl injerto, el método de injerto aplicado, y el portainjerto utilizado.
Empleando esta técnica, se obtuvo un 72P de plantas de duraznero libres dcl virus Sharka y un 579 libres del NRSV, a pesar de que las plantas madre portaban esoc virus.
Diversos aspectos ventajosos destacan en el protocolo propuesto. En primer lugar, hay una 
dis,minución considerable en las delicadas manipu- laciones requeridas en el microinjerto in vitro, quc economizan tiempo, mano de obra especializada y materiales; además, el rendimiento real de las plantas obtenidas es mayor; y principalmente, se supera el problema del trasplante al contar, en el momento del injerto, con plantas portainjerto desarrolladas  normalmente.
Tanto en Citrus limon cv. Gónova como en Prunus persica cv. GF 305, se logró la regeneración de plantas bien enraizadas partiendo del cultivo directo dc ápices in vitro. 

Cultivo directo de ápices
Tanto en Citrus limon cv. Gónova como en Prunus persica cv. GF 305, se logró la regeneración de plantas bien enraizadas partiendo del cultivo directo dc ápices in vitro. En el duraznero, los ápices, después de 20 a 30 días de cultivo in vitro sobre medios que favorecen su elongación, fueron especialmente repicados a medios gelificados (0.8:%) a los que se adicionaron auxinas (ANA o AIA, 0.5 mg/ litro) y compuestos fenólicos como la rutina o la quercetina(10-³ M); de esos ápices, 249, produjeron primordios radiculares en la oscuridad a 24° C, en un lapso de 2 a 3 semanas. Un nuevo cambio a un medio gelificado simple y sin hormonas (Knop m8s 10 g/ litro de sacarosa) y a un régimen de 6000 lux estimuló la elongación radicular y el desarrollo de la parte aérea de las plantas y determinó porcentajes de plantas libres. de virus similares a los obtenidos con las técnicas anteriores.


El trasplante a macetas continúa como la limitante de este tipo de regeneración pues el éxito de esta operación no supera el 20%. En el limonero, por su parte, un l0% de los ápices cultivados sobre el medio de elongación y repicados al medio MI116 gelificado que contenga 2 mg/ litro de ANA y 259, de carbón activado emitieron raíces.


Las técnicas resumidas en la Figura 23.5 permiten regenerar plantas de difícil respuesta al cultivo in vitro partiendo de ápices meristemáticos cuya longitud no sea superior a 1 mm; brindan además la posibilidad de obtener material vegetal libre de ciertos virus que afectan las plantas madre de frutales como el duraznero, sin recurrir a tratamientos termoterapéuticos. Estos protocolos son aplicables también a especies de cítricos como el limonero y el naranjo, y se consideran una importante herramienta para resolver problemas de limpieza de virus en otras especies leñosas frutales o forestales; se pueden aplicar además a ápices de origen diverso como los de plantas infectadas por patógenos sistémicos, los de callos organogénicos, los dc embriones somáticos, los de embriones inmaduros, y otros.


Fuente: http://webapp.ciat.cgiar.org/biotechnology/cultivo_tejidos/capitulo23.pdf